6 Amenazas del Refugio Ártico

Como ya bien sabemos, el clima cambiante en el Ártico es una mala noticia para los osos polares, pero lo que quizás no sepas, es exactamente lo que significa ese clima cambiante para esta región en particular. El cambio climático amenaza la vida silvestre, pero también representa un grave peligro para las poblaciones indígenas que subsisten en la tierra.

Cabe decir que el calentamiento global no es la única amenaza para las personas y los animales que viven en el Refugio Nacional de Vida Silvestre del Ártico. Las relaciones que existen entre la gente y el lugar, da a pie a que cualquier perturbación sea un inminente peligro.

A continuación te presentamos las principales amenazas para el Refugio del Ártico y la planicie costera:

  1. Picos de temperatura

Comencemos con un clásico en el cambio climático. Con el aumento de las temperaturas viene una temporada de crecimiento más larga para las plantas árticas enraizadas sobre el permafrost. Con el clima más cálido y los veranos más largos vienen con agua más estancada, lo que significa más mosquitos y moscas negras. Para el caribú, estas plagas pueden volverse tan densas y molestas que los mamíferos no pueden alimentarse.

  1. Derretimiento del hielo marino

Cuando el hielo marino adelgaza, los animales que dependen de este hielo, terminan pisando agua fría. Pero el derretimiento del hielo marino también representa una oportunidad para las compañías de petróleo y gas: una ruta de perforación más clara. La prospección resultante arroja una amenaza física obvia para la tierra e introduce una nueva posibilidad:

  1. Derrames del oleoducto y destrucción del hábitat

Los mares de Chukchi y Beaufort que rodean el Refugio Ártico albergan a  morsas, pájaros, focas y ballenas, y la industria extractiva de petróleo y gas, representa un peligro para las poblaciones de animales que se encuentran en un estado vulnerable. Los derrames del oleoducto son una realidad muy triste, y como bien saben, existen muchos pelícanos cubiertos de petróleo, y las manchas pueden destruir los medios de vida de los animales. Los derrames son particularmente difíciles de limpiar cuando se combinan con el hielo marino y el clima extremo. En tierra, los riesgos también son altos. El ruido y la infraestructura de perforación amenazan a los osos polares, el caribú y otras especies. Y cuando las especies centrales están amenazadas, esto nos conduce a lo siguiente:

  1. Espirales del ecosistema

Nunca se ha tratado solo de las ballenas. Debido a la naturaleza frágil y volátil del extremo norte, los ecosistemas árticos son infinitamente más sensibles que de otras regiones. Las redes alimentarias son simples, y cuando se alteran las redes tróficas, las ondas se sienten amplia y agudamente. Esto también afectaría considerablemente a las personas que dependen de los animales de la llanura costera -como por ejemplo, los gwich’in que dependen del caribú. Probablemente en este punto, ya te has dado cuenta que todas estas amenazas se entrelazan.

  1. El Ártico es una amenaza para sí mismo

A medida que el hielo del mar blanco se derrite, los mares oscuros absorben más luz solar, lo que a su vez acelera el calentamiento. La quema adicional de petróleo y gas también significa más dióxido de carbono en la atmósfera. Y el derretimiento del permafrost libera metano: un gas de efecto invernadero más potente que el dióxido de carbono en términos de potencial de calentamiento. Esto significa que el Ártico es cálido y rico en petróleo y por lo tanto, plantea una amenaza para sí mismo y el resto del planeta. Los gases de efecto invernadero y el aumento del nivel del mar no respetan fronteras. Lo que nos lleva a nuestra amenaza final…

  1. Inacción

Los riesgos anteriores son más que amenazas, son casi promesas. Afortunadamente, todavía hay una oportunidad de mantener algunas de estas  bajo control. Primero, debemos mantener a los lobos a raya al evitar que el Congreso abra el refugio a la perforación. No permita que su inacción, indiferencia o desinformación permita que la industria del petróleo y el gas se cuelen en este frágil lugar. Una llanura costera protegida no evitará que el mundo se caliente, pero ciertamente puede mantener un poco más seguro un rincón.