La visión solar de Tesla llega a Puerto Rico


Tesla anunció que comenzó a construir su primera instalación de micro redes, tendiendo un campo solar y colocando sus baterías Powerpack del tamaño de una nevera, para  poder suministrar electricidad a un hospital infantil en la capital puertorriqueña.

La idea de que la energía solar, puede servir como una fuente viable de ayuda de emergencia, es totalmente nueva. En nuestros tiempos, las tecnologías renovables han proliferado y se han vuelto más asequibles, aunque ya es bien sabido que existe una respuesta comprobada a los desastres naturales: recurrir a los generadores diésel y al combustible, hasta que los servicios tengan la oportunidad de restablecer la red eléctrica.

Este ha sido el patrón que  ha seguido Puerto Rico después del Huracán María. Una ferretería le comentó a New York Times que había estado vendiendo hasta 300 generadores por día. FEMA afirma que ha instalado más generadores en Puerto Rico, que en  las partes afectadas por huracanes en Texas y Florida. Aún así, cabe decir que los generadores son caros, ineficientes y propensos al fracaso. Y quemar diesel o gasolina en los hogares tiene riesgos para la salud, como lo es el envenenamiento por monóxido de carbono.

Por el contrario, una configuración de micro red, es una combinación de paneles solares, almacenamiento de batería e inversores eléctricos que no requieren entrada de la red eléctrica principal, que tienen un efecto inmediato y proporcionan electricidad confiable sin contaminación. Y una vez instalados, estos sistemas autónomos  ayudan a eliminar los apagones continuos que eran un gran problema en Puerto Rico incluso antes de María.

Tesla es la compañía más destacada que pasa por alto las avenidas convencionales de reconstrucción para instalar energía renovable y baterías. Otras compañías y organizaciones sin fines de lucro han estado reuniendo recursos para llenar el vacío dejado por los esfuerzos de ayuda federal.

El grupo alemán de energía renovable Sonnen, se ha comprometido a construir micro redes en áreas prioritarias, trabajando con el socio local Pura Energía, para instalar baterías donadas a centros comunitarios. Otro grupo, Resilient Power Puerto Rico, está distribuyendo generadores solares a comunidades remotas, donde pueden servir como centros para necesidades inmediatas, como cargar teléfonos y filtrar agua.

Los sistemas de micro redes proporcionan electricidad y comunicaciones a las estaciones de bomberos, así como tecnología de purificación de agua que proporcionan hasta 250 galones de agua potable por día, algo crucial en una isla donde 1 de cada 3 residentes no tiene acceso a agua potable.

Hay 95 estaciones de bomberos en Puerto Rico, y se calcula que tomará poco menos de $ 5 millones para Empowered by Light equiparlos a todos. Hasta ahora, la organización sin fines de lucro ha transformado dos estaciones, una en el barrio Obrero de San Juan, de bajos ingresos, y otra en la ciudad de Utuado, en el centro remoto de la isla. Después de estas instalaciones, la estación de bomberos local es el único edificio con las luces encendidas por la noche: las comunidades periféricas y marginadas siempre están entre las últimas en recibir ayuda de emergencia.

Hasta el 80 por ciento de las líneas de transmisión de alta potencia de la isla fueron destruidas, e incluso los trabajos de reparación, tienen a la mayoría de la isla fuera de la red hasta finales de este año.

En los próximos meses, a medida que las comunidades y las empresas trabajen para reconstruir esa infraestructura, habrá oportunidad de hacer que la isla sea más resistente. Las empresas como Tesla ofrecen un camino hacia una infraestructura eléctrica menos vulnerable. Mientras tanto, organizaciones como Resilient Power Puerto Rico, enfatizan la importancia de la resiliencia económica.

Los fundadores con sede en Nueva York quieren poner el poder en manos de los residentes de la isla, siguiendo el modelo de esfuerzos similares en Rockaways después de Sandy. La organización sin fines de lucro, tiene la ambición de establecer 100 ciudades solares, una economía verde robusta y más independencia eléctrica para todos.